Las bolas tungsteno facetas con ranura están montadas en anzuelos jig y permiten que el anzuelo trabaje con la punta hacia arriba, preservando así la nitidez y minimizando la posibilidad de enhebrar la mosca artificial en el fondo. A diferencia de las bolas clásicas de tungsteno, las facetadas tienen la característica de no ser perfectamente esféricas, sino de estar equipadas con muchas pequeñas superficies planas. Esto les permite brillar en el agua reflejando muy bien la luz, estimulando así la curiosidad de los peces, incluso desde lejos.